Cuando vemos que empieza un periodo vigente de neptuno (sobre los 19 y los 48 años por el tránsito de Saturno y cada 12 años por el tránsito de Júpiter) es posible ver a personas que se enamoran o a personas que se sacrifican por alguien. Si el ciclo  está llegando a su fin, entonces, la realidad falsa en la que nos introdujo Neptuno puede empezar a salir a flote y empezamos a ver la realidad. Es aqui cuando empezamos a desenamorarnos o ver que nuestros sacrificios han sido inútiles.

Amar y enamorarse son cosas distintas. El enamoramiento es peligroso y su efecto y consecuencias suele traerlas el planeta Neptuno.

Hemos oido muchas veces que el amor es «ciego». Creo que esto no es del todo cierto y explicaré mi versión.

Si en la infancia no tuvimos unos padres «ideales» cuando somos adultos aparece esa persona en la que depositamos nuestros deseos y expectativas pero al hacerlo corremos el riesgo de engañarnos o incluso sacrificarnos inútilmente. El enamoramiento tiene un diagnostico erróneo y no es la ceguera, al contrario.  Cuando estamos enamorados vemos «doble» aquello que nos gusta, que deseamos y que no tuvimos en el pasado (esta persona es muy divertida, me presta atención, es muy inteligente, es muy amable, es maravillosa, me hace muy feliz, sexualmente es increible…etc).

Neptuno tiene relación con la fascinación, esa fascinación que podemos provocar nosotros mismos o aquella que provocan otras personas en nosotros.

Cuando Neptuno aparece aspectado con el sol o saturno entonces la fascinación o enamoramiento pero también el engaño, desilusión o sacrificio por otra persona puede tener su raiz en una desilusión paterna cuando eramos niños. Si neptuno aparece aspectado con la luna o venus entonces el engaño, sacrificio o desilusión con la pareja o  mujeres de nuestra vida suele tener su raiz en una mala relación o desilusión con la madre en temprana edad.

Para ser felices en el amor uno de los requisitos consiste en vivir en la realidad y ser «justos», algo dificil para muchas personas sobre todo aquellas con falta de planetas en elemento tierra. Cuando me refiero a ser «justos» significa no exagerar las virtudes de alguien y no usar  la fascinación hacia nadie puesto que todos los seres humanos tenemos defectos y problemas que resolver. Por ejemplo, una persona que nos fascina porque nos hace mucho reir  quizás en nuestra casa nos haga llorar, y esta posibilidad, circulando neptuno, es necesario tenerla en cuenta.  El enamoramiento es fantasia y ésta se relaciona con neptuno. Con este planeta hay que andarse con mucho cuidado. Neptuno nos sube al cielo y otro día nos tira al suelo, a la tierra. Es otro maestro.

Para nuestra salud mental no es buena la fascinación porque es sinónimo de algo que nos provoca «exageración» y yo personalmente no soy amante de los excesos, siempre termino sufriendo por ellos…Lo que si veo positivo es tener una moderada dosis de ilusión. Esa ilusión la provoca un amante. Un amante puede ser una persona pero tambien lo es un hobby o aquello que nos hace felices.

A menudo, cuando veo a personas que se enamoran de alguien y empiezan a tener a neptuno «activo» es como si dijeran:

¡Encontré lo maravilloso que buscaba y no he tenido!..Pero yo me pregunto ..¿que ocurrirá cuando esa persona no te dé lo que deseas?…¿eres una persona realista?..

Las personas que verdaderamente aman y se aman creo que dicen otra cosa:

«Esta persona que me gusta tiene virtudes pero tambien tiene defectos. Lo acepto. Lo importante es que me ame y me trate bien y, si lo hace, le daré lo mismo y me quedaré con ella».