El siguiente artículo fue escrito por el astrólogo y terapeuta Jose Ignacio Marina. El artículo explica los principales rasgos evidentes en una carta natal de alguien que sufre un trastorno mental como la esquizofrenia.
He visto conveniente resaltar alguna cuestión de este artículo que me ha parecido interesante y que no se tuvo en cuenta en su estudio y, dado el interés que suscita este tema a muchas personas, me he propuesto señalarlo.
J, así llamaremos a este paciente, ha tenido problemas de conducta acusados, paranoias y ha cometido actos vandálicos, lo cual le ha llevado a visitar reformatorios. Cumple actualmente condena en un psiquiátrico por intento de homicidio.
Pues bien, las personas con esquizofrenia perciben la realidad de una forma diferente a la común, y viven en un mundo distorsionado por alucinaciones y delirios.
La confusión, el profundo miedo, la falta de consciencia de sus actos, el desorden de sus pensamientos, el retraimiento social, la insensibilidad emocional, la desbordante imaginación, etc. son síntomas que puede tener un esquizofrénico, en mayor o menor medida.
Las relaciones afectivas pueden ser desequilibradas, pueden tener un fuerte rechazo a la madre o al padre, y una idealización y apego al otro progenitor.
Empezaré por las cosas que yo considero muy importantes y a tener en cuenta sobre todo:

esquizofrenico(27)

Este gráfico ha sido elaborado con el sistema de casas de Placidus, un sistema de casas que yo uso normalmente pero que es diferente al que usan otros astrólogos como Jose Ignacio, de la escuela Huber.

Lo primero que llama la atención de esta persona es su neptuno en Casa 1 y el haber nacido durante la luna en fase menguante muy cerca de estar en luna nueva. Esto ya implica cierta inconsciencia y un viaje probable hacia la oscuridad y el caos porque saturno esta mal situado (recordemos que el estado de saturno es importante cuando la luna esta menguante). Saturno está en debilidad, en exilio en el signo de leo y  junto a venus forma aspectos con urano, neptuno y plutón, los 3 mosqueteros.El número de destino de este hombre es un 27 (1977+12+9=1998=27), o lo que es lo mismo, un número 9 “impuro” (2+7).
El número 27 como el 9 hace referencia a  neptuno y saturno, el ermitaño del tarot. Pero en concreto, un número 7 con un 2 lunar detrás  hace referencia a que la persona use en su destino la luz mental (la consciencia), representada en un farol que lleva el ermitaño (9).

 

 

 EL SIGNO DEBIL y que domina inconscientemente a esta persona para mi es fundamental. Se trata del signo Acuario como también comenta Jose Ignacio porque “J” solo tiene a plutón en signos de aire y sus planetas en signos fijos solamente suman 3 puntos. El signo de aire fijo es acuario. Esto le hace ser inconscientemente rebelde y transgresor. J tenderá a ser imprevisible y a saltar todo tipo de normas. No quiere sentirse controlado. Esto hace que el trato con él no sea fácil. Si lo que precisamente necesita es límites, Urano aquí se rebela ya que no soporta que haya algo que impida su libertad absoluta. El tomar conciencia de esto le deberá ayudar, y ver que la rebeldía extrema no le lleva a nada. Ser una persona imprevisible, obstinada, rebelde, algo anarquico y extremista en sus ideas le lleva al caos. Acuario esta en su casa 3. Precisamente dos de los planetas que se encuentran en signos fijos son urano y saturno, los dos planetas regentes del signo acuario. El mayor porcentaje de personas con trastornos mentales o de cualquier otra indole son aquellas con el signo de geminis (dual), libra (la balanza) ó el signo de acuario “debiles” en su horoscopo. El signo debil suele sacar a flote las peores caracteristicas del signo. Un signo geminis o libra “debiles” podrían sacar dos platillos o “caras” muy distintas. El signo de acuario tambien se caracteriza por su índole extremista, rebelde o fanática. El arcano 22 o cero del tarot es el arcano mayor de “El Loco” y se refiere precisamente al signo de acuario y a su planeta regente Urano. La otra cara opuesta del loco es una persona “sabia” pero ésta suele aparecer con signo dominante geminis o acuario, no debil y si una persona sabia aparece con signo debil acuario entonces es probable que tambien tenga otra faceta de loco pronunciada.
Aqui se observan 3 importantes conjunciones (luna/mercurio, venus/saturno y marte/jupiter). Las conjunciones y trigonos tienen analogía con el elemento fuego y sus signos. En las conjunciones entre planetas se condensa una fuerte energía. Esto significa que la energía está volcada hacia el exterior principalmente. Hay un canal muy abierto hacia fuera, y hay poco acceso al interior. Esto ya implica un problema o desequilibrio.
¿Qué consciencia tiene J de lo que le está pasando interiormente? ¿Se para a ver qué cosas le mueven, qué cosas le gustan, qué cosas quiere? ¿Reflexiona J acerca de sus sentimientos? Parece que aquí tiene grandes dificultades.
 Una conducta “ariana” como resultado de haber conjunciones (relacionadas con el 0º de aries) pone mas su atención hacia el mundo externo al que inmediatamente reacciona y activa una respuesta. Desea dominar o hacer las cosas a su modo.
No hay tiempo para la parada, para la meditación. Esto no contradice el aislamiento típico de Neptuno en casa 1 de meterse en su mundo o nube.
Veamos lo que menciona Jose Ignacio Marina en su articulo:
Leyendo libros clásicos de Astrología, uno podría pensar que, con tantos trígonos y sextiles (aspectos azules de ángulos 120º y 60º considerados “benéficos” o “armónicos”), esta persona es feliz y no debe de tener problemas en el vivir.
Pero examinando más detenidamente la Carta Natal, encontramos detalles importantes que pueden traducirse en dificultades en el natural desarrollo de la psique, de la conciencia, de las cualidades de inteligencia, amor y energía.
Rasgos astrológicos como el exceso de presencia de energía neptuniana (Neptuno en Casa 1), la falta de un fuerte Saturno (casi aislado), mayoría de planetas en zona extrovertida de las casas, Sol casi inaspectado, y otros detalles, hacen imaginar una carta difícil en su conjunto.
La Carta Natal de J no tiene ningún planeta en los signos de Aire: Géminis, Libra y Acuario. Sólo Plutón está en Libra, planeta que no cuenta en el balance pues Plutón es generacional y no crea identificación en la conciencia.
El elemento Aire es la energía de los vínculos, de las relaciones sociales, de la actividad mental e intelectual. Vemos, pues, que J tiene un importante desequilibrio con respecto a las relaciones con el exterior y el pensamiento. No siente la necesidad de relacionarse con el mundo.
Para el buen funcionamiento de la personalidad, se requiere de límites, de presencia de borde, de una consciencia clara de la diferencia entre dentro y fuera, entre exterior e interior, entre Tú y Yo.
El IC está en Piscis, y la Luna hace cuadratura con Neptuno. El regente de Piscis es Neptuno. Neptuno es indefinición por naturaleza, con lo que si no hay otras funciones presentes, conlleva a la confusión.
El IC habla de nuestra base afectiva. Piscis en la Casa 4 indica una falta de claridad en el entorno familiar.
Efectivamente, su padre era alcohólico y maltrataba a su madre… Esto hace que pensemos que J carece de estabilidad emocional.
Saturno:
En paralelo, el planeta que puede compensar el exceso de Neptuno es Saturno. Saturno nos enraiza a la Tierra y nos hace ser mas conscientes y responsables. ¿Cómo está Saturno en la Carta Natal de J?
Saturno está prácticamente inaspectado. J no tiene fácilmente al alcance a Saturno, el planeta que crea bordes, crea límites, construye un “hasta aquí esto, y desde aquí esto otro”.
Saturno sólo tiene una débil conjunción con Venus. Es justo en las relaciones (Venus) donde J podría sentir las limitaciones de Saturno. Pero justamente por ausencia del elemento Aire, Venus no está favorecido, y quedará con poco espacio para experimentarse.
El arte, la belleza, las expresiones creativas desde el Yo (Venus en Leo), el colaborar con alguien para hacer algo juntos, etc. será algo a estimular para compensar un poco la balanza hacia la seguridad tangible de Saturno, frente a la indefinición de Neptuno.
Exceso de energía expansiva:
El AC Sagitario, la Casa 9 tan ocupada, y el Júpiter en cúspide con Marte indican abundante energía de expansión. Esto no invita a la contracción o parada (Saturno), sino al entusiasmo, a la extroversión y, sobre todo, al agrandarse y a exagerar toda acción.
Júpiter enfatiza lo dicho anteriormente acerca de la falta de definición ¡No hay límites! Esto, insisto, produce una perturbación en la mente —dada su necesidad de concreción—, y en la psique, dada su necesidad de estabilidad.
Tensión Piscis/Virgo:
Por otra parte, Virgo, Sol y Mercurio en Virgo piden orden, ¡justo lo que le falta! Es decir, la tensión del eje Virgo-Piscis está descompensada por el lado de Piscis, con lo que hay un desbordamiento energético difícil de controlar y manejar.
Síntesis:
J sufre un desequilibrio acentuado, una falta de conciencia de límites, una desorganización psíquica, un desbordamiento de la fantasía e imaginación que le hace sentir que “todo es posible”. Es difícil desarrollar la diferenciación.
Y esto está arraigado a un profundo nivel emocional ya que se vivió desde la infancia, lo cual ha afectado a la mente, a la forma de pensar.
Habría que resituar a Neptuno y “bajarlo” a Tierra, mientras Saturno va adquiriendo mayor forma. Es importante que J se de cuenta de que cualquier acción exagerada no consigue ningún resultado.
Y a su vez, hacerle ver el bien de las costumbres, de las rutinas (signo Virgo), tanto en cuanto producen estabilidad y seguridad.
Este apartado explica ya ciertos rasgos de su esquizofrenia.
Uniéndolo con lo dicho acerca de exceso de Neptuno en detrimento de Saturno, apenas hay límite entre el exterior y el interior. Hay una ausencia en la definición del Yo, de su cuerpo. Hay poca conciencia de su experiencia como individuo particular.
J absorbe mucho del entorno y le entran muchas cosas, no sabe ponerle freno. J es una persona muy permeable, muy sensible, de tal forma que todo lo que sucede en el exterior le afecta, le influye, le condiciona, aunque no se de cuenta, aunque no sea consciente; le cuesta controlarlo.
El Sol está también suelto, apenas tiene un semisextil con Venus. El Sol es el director de orquesta de la carta, es el órgano capaz de organizar la estructura de la personalidad.
Si el Sol está ausente, hay dificultades para coordinar el Yo como unidad. Cuesta tener un dominio sobre sí mismo, no es fácil tener autoconciencia o conocimiento de sí mismo.
En definitiva, J necesita desarrollar la capacidad de conectar con su interior, sus pensamientos, sus sentimientos. Es un mirarse, verse, descubrirse, tomar conciencia.
La polaridad neptuniana es clara en esta Carta Natal: Neptuno en la Casa 1, IC en Piscis, y cuadratura entre Neptuno y la Luna/Mercurio. Entender este rasgo astrológico es esencial para comprender su enfermedad.
Neptuno en exceso lleva a una falta de contacto con la realidad. J no tiene los pies en el suelo. J tiende a proyectar hacia fuera sus imágenes, y fantasea cosas que no se corresponden con la realidad. El diagnóstico de trastorno esquizoafectivo lo confirma.
Las ideas delirantes, las alucinaciones y, en definitiva, todo lo que sea una distorsión de la realidad, proviene de este núcleo energético.
Miedo esquizofrenia
Por otro lado, en Neptuno reside una enorme sensibilidad:
J registra muchísima información del afuera. Esto es precisamente lo que le desborda y no sabe manejar. No es capaz de poner un límite al exterior (ver también apartado anterior), y todo lo de afuera entra por sus poros confundiéndose con él.
Su pensamiento está lleno de ideas surrealistas, de cosas imposibles que son para él posibles. Tiene un elevado grado de fantasía. Todo lo que sea tocar, sentir, notar con los sentidos físicos que tal cosa es real y tal otra no, es fundamental para su sanación.
J tiene muchas conductas agresivas, principalmente hacia su madre, con la que tiene una enorme rabia y rechazo desde siempre.
El planeta de la agresividad es Marte. Marte se encuentra en el signo de Cáncer, el signo de la madre y de la infancia. Marte está en conjunción con Júpiter, y todo lo que toca Júpiter lo agranda, lo enfatiza, le inyecta mayor energía.
Marte se sitúa en zona cardinal de la casa (es extrovertido, visible desde afuera) y tiene a Urano (la rebeldía encendida ya mencionada) aspectado.
J, al parecer, no quería nacer en el momento que nació (¡a Neptuno le encanta seguir en un ambiente simbiótico!). Su posición era opuesta a la natural, con la cabeza al revés. J fue forzado al nacer, y le hicieron maniobras invasivas en el parto, saliendo finalmente muy amoratado.
Este parto complicado queda reflejado en Marte en el signo Cáncer. J asocia su madre a lucha, a conflicto, y por eso se pone agresivo con ella. Para él, su madre es la culpable de sus conflictos.
J tiene presente la marca de Marte en Cáncer, de la agresión. La guerra con lo afectivo es lo conocido para él; de alguna forma, pelear con la madre le da seguridad, pues es el estado conocido, lo que vivió.
Escorpio en la Casa 12 habla de que el inconsciente está enganchado al conflicto. La Casa 8 (donde está Marte), además, es la casa de Escorpio.
J vive la vida como lucha, y lo que necesita aprender es que, superada la lucha, la vida es alegría, es confianza, es entusiasmo, es flujo en donde no hay nada que temer (Ascendente en Sagitario).
Las agresiones, homicidios, etc. son las exageraciones continuas por la abundancia de Sagitario (el AC que actúa de forma inconsciente), la falta de Saturno (no hay límites), y la imaginación desbordante de Neptuno.
El daño hacia cosas y personas es expresión de su profundo dolor interior, pero también es muy posible que refleje la agresividad del entorno, la cual absorbe por su enorme sensibilidad.

Retraso mental

J tiene un retraso mental de un alto porcentaje. Y es que J tiene dificultades para contactar con la realidad, por un lado, y dificultades para contactar con su interior, por otro.
J, adicionalmente, no distingue entre ambos ámbitos al no crear una delimitación clara. Todo ello queda expresado en el presente Informe.
Sólo es posible aprender, y desarrollar nuestro potencial a través de las experiencias. Y las experiencias requieren contacto interior/exterior.
En J estos dos campos (exterior e interior) están muy distanciados, con lo que no es fácil la experiencia, y entonces no se desarrollan las cualidades de inteligencia, amor y afectividad.
La abundancia de aspectos blandos y de conjunciones (no hay oposiciones, y sólo una cuadratura) le hace introducirse en situaciones sin tener clara conciencia de ello. Falta tensión necesaria (aspectos duros) para el desarrollo, para que J sienta la motivación de “tengo que resolver algo” y ponerse en acción.
La timidez e introversión que vivía de pequeño J, tiene que ver con Neptuno, el cual (y más con cuadratura a la Luna), tiende a aislarse, y a dejar de tener contacto con el entorno, con la realidad tangible y próxima. Si añadimos la falta del elemento Aire vemos su no preocupación por relacionarse con los demás.
J ha estado internado en el psiquiátrico, justo cuando Urano, Saturno y Neptuno hacían oposición a la conjunción Marte/Júpiter. En ese momento emerge con fuerza su agresividad, su raíz conflictiva emocional. Esto desata su esquizofrenia y es internado pues no hay forma de controlarle

ANGEL MIÑAMBRES